el CAOS

El reto

Las cosas no son siempre como creen en realidad. Si un desconocido se les acerca y les grita: "esto es un atraco", lo más seguro es que se acojonen y hagan lo que el criminal desee. Si por el contrario, se aproxima a usted pero esta vez, haciendo uso de un tono de voz más docto, les dice: "¿Le importaría suministrarme todo su capital?"... ¿Se sentirían igual? Lo más razonable es que no sea así. Las formas lingüísticas son muy importantes. Los programas de televisión, y especialmente las series y películas norteamericanas, han influenciado notablemente en el uso del lenguaje habitual. Verán: no es lo mismo que nos digan: "esto es un atraco", a que nos comenten cualquier otra cosa. ¿Por qué? Desde hace ya mucho tiempo, la caja tonta se ha encargado de ofrecernos una imagen de los crímenes muy estandarizados. Por esta misma razón, si nos asaltan y no sucede como en las películas, parecería que nos falta algo, que no se está cometiendo en realidad un robo. Hasta habría alguno que le diría a ese delincuente de tres al cuarto: "¿podría por favor decirme la famosa frase?" o, probablemente, miraría entre las esquinas de los edificios de su alrededor a ver si les están grabando para un programa de esos conocidos como Reality show.

Pues, precisamente, de esta guisa se percibe el periodismo actual: como un vil atraco a mano armada. Se preguntarán por qué digo esto. La explicación es fácil. Desde mis primeros pasos como periodista he visto que la ciudadanía ha perdido el interés por los medios de comunicación. Actualmente, ya no se interesan sobre lo que transcurre a su alrededor, ni por la amada cultura ni tan siquiera por los escalofriantes temas políticos que tantas gratificaciones ha dado en la historia. No. Preferimos buscar alternativas a este tremendo panorama mediático compuestas por dispuestas dialécticas entre los que "dirigen el cotarro". Y, sinceramente, lo veo razonable, más que nada, porque siempre son las mismas noticias las que aparecen en los informativos. Es por ello por lo que aquel hecho extravagante...se convierte en la "comidilla" del vecindario.

La Prensa ha llegado hasta una estación en la que no puede avanzar por el mismo raíl. Debe configurar una nueva vía en la que enganchar al ciudadano. Para ello, la solución ya no se encuentra en intentar abarcar al gran público como se ha pretendido desde sus inicios sino todo lo contrario. Ahora tratamos de ofrecer temas dirigidos a un público de carácter homogéneo. Nada de un programa que contiene "de todo un poco". Puagggg. Debemos rechazar esta idea de medios de comunicación de masas. La masa corrompe, explota, revienta, se inflama, queda obsoleta, queda adormecida y alineada. Lo que está pidiendo es abrir la veda de la innovación y la originalidad. Uppssss. Tal vez todavía sea este un reto a conseguir por algunos medios.
José M. Sánchez "Daze"

1 Comments:

  • La forma de decirlo no importa. Lo decisivo es el hecho de que lleve o no una pistola. Si lo dice como el segundo ejemplo, con toda amabilidad y "en tono docto", pero le encañona a uno, el susto es el mismo.

    By Anonymous Anónimo, at 8/08/2011 12:53:00 p. m.  

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